SEDE Principal: Urb. Boleita Sur, Calle Santa Ana, Edif. Santa Joana, Caracas, Venezuela

Declaración de fe

A continuación expresamos los principios de fe que rigen nuestras acciones:

  • Creemos en las Sagradas Escrituras, la Biblia, como la palabra inspirada de Dios; mediante la cual se le revela al ser humano; la constitución de nuestra única regla infalible de fe y conducta.

  • Creemos en la Trinidad; en la existencia de un solo Dios, infinitamente perfecto, creador y Señor del universo, manifestado eternamente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; idénticos en sustancia, atributos, poder y gloria; quien gobierna y sustenta todas las cosas.

  • Creemos en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, concebido por el Espíritu Santo y nacido de María virgen, en su muerte en la cruz, en su resurreción corporal, en su ascensión a la diestra del Padre, en su victoria sobre la muerte y sobre los poderes de las tinieblas y en su obra intercesora ante el Padre.

  • Creemos en el Espíritu Santo, el cual es enviado para morar en el creyente, produciendo convicción de pecado, fe y un nuevo nacimiento; regenerándolo, guiándolo, enseñándolo, santificándolo para la gloria de Dios.
  • Creemos en la salvación integral del ser humano (cuerpo, alma y espíritu), ofrecida gratuitamente a tráves de Jesucristo, único mediador entre Dios y la humanidad, quien murió en la cruz para el perdón de todos nuestros pecados.

  • Creemos en el bautismo en agua por inmersión; cada persona que se arrepiente de sus pecados debe ser bautizado en el nombre del Padre, del hijo, y del Espíritu Santo como obediencia a la ordenanza dada por el Señor a su iglesia y como testimonio público de conversión al evangelio de Jesucristo, identificándose con su muerte, sepultura y resurrección.

  • Creemos en la Santa Cena o cena del Señor, como la conmemoración y participación simbólica de su muerte, señal del nuevo pacto, y anuncio de su segunda venida.

  • Creemos en la segunda venida de Cristo, en la resurreción de los muertos, en el juicio final, y en el establecimiento de su reino glorioso. Asimismo que los incrédulos serán separados eternamente de la presencia de Dios y los justos vivirán con él por siempre en una tierra nueva y un cielo nuevo.

  • Creemos en la iglesia, en el sacerdocio de todos aquellos que creen en el Señor Jesucristo, que son redimidos por su sangre, que han nacido de nuevo y que en la unidad del Espíritu Santo constituyen el cuerpo; comprometidos con el mandamiento de la proclamación del evangelio en todo el mundo, el servicio de amor al prójimo, la congregación en santidad para la adoración a Dios, la edificación por medio de la Palabra, y la oración y la comunión de unos con otros para el fortalecimiento de la fe, cuya cabeza es Cristo.

  • Creemos en el poder de la oración, en sus diversas formas y manifestaciones que invaden lo imposible para transformar las circunstancias, para hacer retroceder las tinieblas y atar a los demonios, y para mover la mano de Dios en la dirección de su voluntad.

  • Creemos en el diezmo (fidelidad) y en las ofrendas (gratitud), como medio usado por Dios para bendecir nuestras vidas, sostener el reino y desarrollar la visión de la iglesia.